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Lo que pide el cliente es exactamente lo que llega a la cocina. No hay letra que interpretar ni platos que se pierden entre la mesa y la plancha.
Tashlu conecta el teléfono de tus clientes con tu cocina y tu caja. Sin papelitos, sin pedidos cantados de lejos y sin cuentas que nadie entiende al final de la comida.
Tashlu es un sistema de pedidos para restaurantes. El cliente escanea el código de su mesa, ve el menú con fotos y precios en dólares y bolívares, y pide desde su teléfono, sin descargar nada. Ese pedido aparece al instante en la pantalla de cocina y en la caja: nadie tiene que anotarlo, cantarlo ni pasarlo a mano.
Cuando la mesa termina, cada quien puede pagar lo suyo, dividir en partes iguales o invitar a otra persona. La caja cobra en efectivo, pago móvil, Zelle o tarjeta, mezclando monedas, con la tasa del día y el IGTF ya calculados. Y tú, desde el panel, ves lo que se vendió, a qué hora se llena el local y qué ingredientes se están acabando.
Funciona igual en la mesa, en el mostrador y en máquinas de autopago (self checkout) a la entrada, con el mismo menú, los mismos precios y la misma cocina.
Cada mesa tiene su tarjeta con un código QR, que imprimes desde tu panel. El cliente lo escanea con la cámara o, si la tarjeta lleva una etiqueta NFC, simplemente acerca el teléfono. Entra con su número y ve tu menú con fotos, descripciones y precios en dólares y bolívares.
Elige, ajusta lo que quiera (tamaño grande, con tajadas, sin cebolla) y lo envía. No descarga ninguna aplicación ni inventa contraseñas.
El pedido aparece en la pantalla de cocina ordenado por llegada, con la mesa, las cantidades y cada detalle. Un semáforo avisa cuando algo se está tardando más de la cuenta.
Quien cocina marca "en preparación" y "listo", y el cliente lo ve en su teléfono. En la caja, cada mesa lleva su cuenta al día, pedido por pedido.
Al final, la mesa elige cómo pagar: todo junto, cada quien lo suyo, partes iguales o alguien que invita a otros. Cada persona ve en su teléfono cuánto le toca.
La caja recibe la cuenta ya dividida y cobra en efectivo, pago móvil, Zelle o tarjeta, en dólares, en bolívares o mezclando, con la tasa del día y el IGTF ya calculados.
Lo que pide el cliente es exactamente lo que llega a la cocina. No hay letra que interpretar ni platos que se pierden entre la mesa y la plancha.
Nadie espera a que le tomen el pedido ni a que le traigan la cuenta. Cuando la mesa termina, cada quien ya sabe cuánto paga.
El mesonero deja la libreta y se dedica a lo que importa: atender, recomendar y estar pendiente. Si alguien lo necesita, lo llama desde la mesa con un toque.
Desde el panel ves las ventas del día, las horas de más movimiento y qué ingredientes se están acabando, sin esperar el cierre ni pedir reportes a nadie.
El primer mes es gratis
Queremos que lo pruebes en tu propio salón antes de decidir nada. Te ayudamos a cargar tu menú, registrar tus equipos y arrancar con tu equipo, y durante un mes lo usas completo, sin pagar y sin dejar tarjeta.
Sujeto a evaluación: estamos abriendo la prueba con un grupo de restaurantes y revisamos cada solicitud.
Tashlu nació en Venezuela y resuelve lo que un sistema de afuera no entiende: dos monedas, tasas que cambian, pagos que se mezclan y una conexión que no siempre acompaña.
Cada precio se muestra en las dos monedas con la tasa del día. Puede tomarse sola del BCV o la fijas tú cuando haga falta.
Cuando corresponde, el impuesto a los pagos en divisas se calcula solo en el cobro, y el vuelto se da en la moneda que elijas.
Una misma cuenta puede pagarse parte en efectivo, parte en pago móvil y parte con Zelle o tarjeta. Al cerrar el turno, el arqueo de cada moneda va por separado.
Si la señal falla un momento, caja y cocina siguen abiertas y se ponen al día solas cuando vuelve. Nadie tiene que recargar ni volver a entrar.
La caja: lo que falta por cobrar en las dos monedas, cada mesa abierta y lo que está en cocina.
En la entrada o junto al mostrador, una máquina de autopago muestra tu menú en grande, con fotos y precios en dólares y bolívares. El cliente arma su pedido, lo ajusta a su gusto y lo envía sin hacer cola para hablar con nadie.
El pedido llega a la cocina en el mismo segundo y en la caja queda listo para cobrar con su número. Es ideal para comida rápida, cafeterías, feria de comida y franquicias con mucho movimiento: en las horas pico atiendes a más personas con el mismo equipo y las colas se mueven más rápido.
Hoy el cliente paga en la caja con el número de su pedido. Estamos integrando el cobro con tarjeta y pago móvil en la misma máquina. ¿No tienes el equipo? Nosotros mismos te suministramos la máquina de autopago o la tablet que mejor le queda a tu local, configurada y lista para usar.
Cuando tienes más de un local, el reto no es solo vender: es que cada sede funcione bien, que la caja cuadre en cada turno y que puedas saber qué está pasando en cada una sin estar ahí.
Con Tashlu, tú decides cómo trabaja cada sede. Pueden compartir el mismo menú, precios y forma de trabajar, para que la marca se sienta igual en todas partes. O cada una puede manejar su propio menú, sus precios, su inventario y su logística de forma independiente, según su zona, su horario o su tipo de local. Y en ambos casos cada sede tiene su caja, su cocina y su equipo, así que la operación deja de depender de quién esté de turno.
Un mismo menú para toda la marca, o menú, precios, inventario y logística propios en cada sede. Lo decides tú, sede por sede.
Cada persona entra con su PIN y solo ve lo suyo: caja, cocina o ambas. Cada turno abre con su fondo y cierra con arqueo, y queda registrado quién cobró qué.
Cada plato descuenta sus ingredientes al venderse. Ves la existencia al momento, sabes qué está por debajo del mínimo y un plato se agota solo cuando ya no hay con qué prepararlo.
Dueños y gerentes manejan el menú y los reportes; caja y cocina, solo lo que les toca. Los equipos se registran con un código y se pueden desconectar a distancia.
Ventas por día, ticket promedio, horas pico y tiempos de cocina, comparados con el período anterior, para decidir con números y no con impresiones.
Tablets para caja y cocina y máquinas de autopago: las suministramos nosotros, configuradas para cada sede y listas para trabajar.
Estamos construyendo esto junto a los primeros restaurantes. Si manejas un grupo, tu opinión decide qué llega primero.
El mismo menú en el teléfono del cliente, en una máquina de autopago a la entrada o en la caja.
Todo junto, cada quien lo suyo, partes iguales o invitar, con el monto exacto para cada persona.
Los pedidos llegan ordenados y el color avisa cuando algo se está tardando.
Marcas un plato como agotado y desaparece del menú de todos en ese momento.
Subes las fotos desde el panel y se ajustan solas para cargar rápido en cualquier teléfono.
Desde la mesa, con un toque. La caja lo ve al instante y sabe qué mesa es.
Compras, existencias y descuento automático por receta en cada venta.
PIN por persona, estaciones de caja y cocina, apertura y cierre de caja.
Lo que vendiste hoy, esta semana y este mes, y a qué hora se llena el local.
Tablets y máquinas de autopago suministradas por nosotros, listas para usar.
No. Escanean el código QR de la tarjeta de la mesa con la cámara del teléfono, o la tocan con el teléfono si la tarjeta tiene NFC, y el menú se abre en el navegador, como cualquier página.
La primera vez confirman su número de teléfono con un código que les llega por WhatsApp o SMS, y escriben su nombre. Las siguientes veces solo confirman el código: no vuelven a registrarse.
Una tablet o computadora con internet para la caja y otra para la cocina, y si quieres autopago, una máquina de autopago o una tablet en un soporte a la entrada. Tus clientes usan su propio teléfono.
Puedes usar los equipos que ya tienes (funciona en tablets Android sencillas con Chrome) o pedírnoslos: nosotros mismos suministramos las tablets y las máquinas de autopago, configuradas y listas para trabajar.
Sí. El mismo menú se muestra en grande en una máquina de autopago de pie o en una tablet en el mostrador. El cliente arma su pedido solo, llega a la cocina al instante y lo paga en la caja con su número.
Estamos integrando el cobro con tarjeta y pago móvil en la misma máquina. Si todavía no tienes el equipo, nosotros te lo suministramos.
Los precios se cargan en dólares y se muestran también en bolívares con la tasa del día. La tasa puede tomarse sola del BCV o fijarse a mano.
En la caja se puede cobrar en una moneda, en la otra o mezclando, con el IGTF calculado cuando corresponde y el vuelto en la moneda que elijas. Al cerrar el turno, el arqueo se hace por moneda.
Si la conexión falla un momento, las pantallas de caja y cocina siguen abiertas y se ponen al día solas cuando vuelve, sin recargar ni volver a entrar.
Para cortes largos estamos preparando un modo que trabaja dentro del local sin internet y sincroniza al volver la conexión.
Te ayudamos a cargar tu menú, registrar tus equipos y arrancar con tu equipo de trabajo. Durante ese mes usas Tashlu completo, sin pagar y sin dejar tarjeta.
Es una prueba de ambos lados: tú ves si te sirve y nosotros aprendemos de tu operación. Estamos abriendo cupos con un grupo de restaurantes, así que cada solicitud está sujeta a evaluación.
Sí. Cada sede tiene su caja, su cocina y su personal, y tú decides si todas comparten el mismo menú y forma de trabajar o si cada una maneja su propio menú, precios, inventario y logística de forma independiente.
Estamos construyendo un panel único para ver todas las sedes lado a lado. Si manejas un grupo, cuéntanos en la solicitud qué necesitas: los primeros restaurantes nos ayudan a decidir qué hacemos primero.
Cada restaurante está separado de los demás, todo viaja cifrado y las claves de tu equipo nunca se guardan tal cual. Tus clientes aceptan un aviso de privacidad al registrarse y sus datos solo se usan para atenderlos.
Cuéntanos de tu restaurante. Revisamos cada solicitud y te escribimos para coordinar: te ayudamos a cargar tu menú, registrar tus equipos y arrancar con tu equipo, y durante un mes lo usas completo, sin pagar y sin dejar tarjeta.